23 de septiembre de 1985: Asesinato del periodista Giancarlo Siani.

Son casi las nueve de la noche y Giancarlo Siani acaba de estacionar el Citroen Mehari, de color verde, delante de su casa en la calle Vincenzo Romaniello, en el barrio Vomero, donde ha regresado después de haber buscado en vano dos entradas para el concierto de Vasco Rossi. Desde la oscuridad, tres asesinos se acercan con sus rostros descubiertos y disparan contra él. Sólo cuatro días antes había cumplido 26 años y, como sus colegas testificarán, nunca habría pensado que se enfrentaría a un destino tan trágico.

Su profunda pasión por el periodismo, nacida en la escuela media con el periódico de aula, lo llevó a colaborar con el principal periódico de su región: “Il Mattino” (La mañana). Como corresponsal de la difícil realidad de Torre Annunziata, se había encontrado con el rostro más violento de la camorra (organización criminal mafiosa de la región Campania), fenómeno que Giancarlo supo analizar en profundidad anticipándose en muchos casos a los cambios y estrategias. Por estas y otras razones, que todavía están siendo cuestionadas, se había convertido en un enemigo a eliminar por los clanes de la zona, que luchaban entre ellos por el control del mercado de la droga.

Las investigaciones y el juicio posterior, que concluyó en 2003, condenarán a Angelo Nuvoletta y Luigi Baccante a cadena perpetua como mandantes (autores intelectuales), y a Armando Del Core y Ciro Cappuccio como ejecutores materiales (el tercer autor, Gaetano Vaiolare, recibirá 28 años). Pero serán muchos, incluidos investigadores y medios de comunicación, a sospechar que hay razones mucho más serias detrás del asesinato del joven reportero, que probablemente se encuentren en las investigaciones de este último sobre la colusión entre la política y el hampa en la “reconstrucción del post terremoto”.

A lo largo de los años, Siani se convertirá cada vez más en un símbolo de la lucha contra el crimen organizado y el periodismo de investigación, inspirando asociaciones, radios, periódicos e iniciativas culturales que se basarán en su experiencia. En 2004, la Orden de Periodistas de la región Campania establecerá un premio en su nombre dedicado a los periodistas involucrados en la crónica. De las tres películas que recordarán su historia, Fortapasc (2009) del director Marco Risi será la que tendrá más éxito entre el público y la crítica.

 

23 Settembre 1985: Omicidio del giornalista Giancarlo Siani.

Manca poco alle 21 e Giancarlo Siani ha appena parcheggiato la Citroen Mehari, di colore verde, davanti alla sua abitazione in via Vincenzo Romaniello, al Vomero, dov’è ritornato dopo aver vanamente cercato due biglietti per il concerto di Vasco Rossi. Dall’oscurità si fanno avanti tre killer col volto scoperto e fanno fuoco su di lui. Solo quattro giorni prima aveva compiuto 26 anni e, come testimonieranno i suoi colleghi, mai avrebbe pensato di andare incontro a un così tragico destino. La profonda passione per il giornalismo, nata tra i banchi della scuola media con il giornalino di classe, lo aveva portato a collaborare per il principale quotidiano della sua regione:Il Mattino.

Come corrispondente dalla difficile realtà di Torre Annunziata, si era scontrato con il volto più violento della camorra, fenomeno che Giancarlo aveva saputo analizzare a fondo anticipandone in molti casi cambiamenti e strategie. Per questi ed altri motivi, su cui ancora ci s’interroga, era diventato un nemico da eliminare per i clan della zona, in lotta fra loro per il controllo del mercato della droga.

Le indagini e il conseguente processo, conclusosi nel 2003, condanneranno come mandanti Angelo Nuvoletta e Luigi Baccante all’ergastolo e alla stessa pena, come esecutori materiali, Armando Del Core e Ciro Cappuccio (il terzo esecutore Gaetano Vaiolare avrà 28 anni). Ma saranno in molti, tra inquirenti e media, a sospettare motivazioni ben più gravi dietro l’omicidio del giovane cronista, da ricercare probabilmente nelle inchieste di quest’ultimo sulle collusioni tra politica e malavita nella gestione del post terremoto.

Nel corso degli anni Siani diverrà sempre più un simbolo della lotta alla criminalità organizzata e del giornalismo d’inchiesta, ispirando associazioni, radio, giornali ed iniziative culturali che si rifaranno alla sua esperienza. Nel 2004 l’Ordine dei giornalisti della Campania istituirà un premio a suo nome dedicato ai giornalisti impegnati nella cronaca. Dei tre film che richiameranno la sua storia, Fortapasc (2009) del regista Marco Risi sarà quello che otterrà maggior successo di pubblico e critica.